martes, 28 de abril de 2015

Reseña de ''Easy-Tammara Webber''

Cuando Jacqueline sigue al novio que ha tenido desde hace años a la universidad que él ha elegido, lo último que espera es una ruptura. Después de dos semanas en estado de shock, ella se despierta ante su nueva realidad: está soltera, asistiendo a una universidad estatal en lugar de un conservatorio de música, es ignorada por su círculo de amistades y siendo acosada por el compañero de fraternidad de su ex, y reprobando una clase por primera vez en su vida.
Su profesor de economía le da la dirección de correo electrónico de Landon, el tutor del curso, quien le demuestra que ella sigue siendo la misma chica inteligente que siempre ha sido. Mientras que Jacqueline se interesa más por su tutor que por una calificación mejor, sus respuestas burlonas hacen que el sentimiento parezca mutuo. Sólo hay un problema: sus interacciones sólo son a través de correo electrónico. 
Mientras tanto, un chico en su clase de economía le demuestra cuanto vale la primera noche que se encuentra. No es como su popular ex o su nteligente tutor, Lucas se sienta en la fila de atrás, dibujando en su cuaderno y mirándola fijamente. En un club, él desaparece después de un par de bailes que la dejan ardiendo. Cuando él le pregunta si la puede dibujar a solas en su habitación, acepta; esperando más. 
Entonces, Jacqueline descubre una conexión entre su solidario tutor y su seductor compañero de clase, su ex vuelve a entrar a su vida, y su acosador manifiesta su atención difundiendo rumores de que se han acostado. De pronto, las apariencias lo son todo, y el saber en quién confiar parece todo menos fácil.

Me he dignado, por fin, a leer este libro. Lo tenía hace muchísimo tiempo abandonado en una carpeta, pero lo leería tarde o temprano porque... pues, esa sinopsis me prometió que lo disfrutaría, por ahí cuando terminara una saga con ímpetu o un libro rompe-almas. Y resulta que Shatter Me rompió más que mi alma así que... ¿por qué no?

Easy me gustó. 

Jacqueline es botada por su novio de tres años dos meses después de que ella decidiera seguirlo a la universidad a la que el iría en vez de ir a un conservatorio de música, ya que el Contrabajo es su vocación.

Sin embargo ya es demasiado tarde, está estudiando en la universidad estatal y su gran amor le dió la patada por una razón extremadamente estúpida y típica de muchos inmaduros. La mayoría de sus ''amigos'' -nótese las comillas- eran más amigos de Kennedy (su ex) que de ella, así que se ha quedado sin contactos, en un lugar al que no pertenece, teme escuchar el muy típico ''te lo dije'' de su madre, y... ah si, un tipo quiere violarla. 

Sólo eso. 

Cuando empiezas este libro, le coges un poco de pena a la protagonista. Tiene lo que muchos conocerían como un tiempo de perros. Una increíble mala suerte. Un Karma injusto, o lo que sea.

Es decir, no bastaba con que el novio le rompiera el corazón, también tenían que mandarle a un psicópata violador. 

Lucas, chico al que Jaqueline nunca había visto a pesar de que es un tipo que, obviamente, no podrías no notar (es decir, que está bueno) la salva una noche en un estacionamiento del ataque del psicópata acosador. Después de eso, Lucas parece ser una sombra constante en su vida, y ella no puedo evitar estar atraída en cierta forma por este chico con aire misterioso. Pero eso no resuelve sus problemas, eso no cambia su realidad y...

Y entonces, está a punto de reprobar economía. Es aquí cuando todo explota: el estrés, la ira, el miedo, el desconsuelo, el dolor, la angustia, la pena... Jaqueline simplemente explota en frente de su profesor de economía; y este, que es padre y más o menos cree entender lo que pasa por la cabeza de una mujer hormonal, decide darle una oportunidad con la materia y le recomienda a un tutor llamado Landon Maxfield. 

Y así, más o menos, a lo largo de la historia, Jacqueline va entendiendo todo lo que hizo mal y se vuelve más fuerte, formando ella misma su camino. Eligiendo que hacer. ¿Sentarse a llorar por su ex, o seguir adelante y hacer que las personas la conozcan como Jacqueline y no como ''Jacquie la novia de Kennedy''? ¿Reprobar economía porque su ex está en esa clase, o esforzarse y pasarla? ¿Ser indefensa y pensar que alguien siempre estará para salvarla o aprender a defenderse? ¿Meterse a un convento o pasar un buen rato con Lucas? 

Bueno, puede que la última esté más que clara. 

Es decir, no sé ustedes pero yo tengo algo por los chicos con motocicletas.
Lucas y su pelo, su piercing en el labio, su cuerpo perfecto, su pasado y sus muchos, muchos trabajos (si, trabajos), formaron un personaje muy atrayente para mi. Es decir, es una persona extremadamente indescifrable, ininteligible y reservada. A veces me quedaba insatisfecha porque el tipo no decía más de dos oraciones por página y... Dios. En serio, el chico es medio mudo. 

Esta cualidad reservada de Lucas hizo a su personaje... ¿medio oscuro? Te dejaba con preguntas y sensaciones como... ¿Qué está pasando por su cabeza? ¿Qué es lo que siente el realmente? ¿Por qué el...? ¿Cuándo el...? ¿En verdad el...? ¿Será el...? 

No sé, Lucas simplemente me intrigaba mucho y si, me gustó su personaje, pero me fue algo difícil acostumbrarme a un protagonista callado, reservado, que no se expresa tanto con palabras, que no comparte mucho de su vida y que no deja que nadie vea que hay en su cabeza. 

El es más del estilo: Besémonos, toquémonos y no hablemos. 


Pero a medida vamos leyendo, descubrimos por que su personalidad es así. Además no se dejen engañar, Lucas no dice con palabras lo que siente, pero de una manera u otra lo demuestra perfectamente con sus acciones. Y ya saben lo que dicen, las personas frías son las que tienen los sentimientos más reales. 

En fin, este es un buen libro para pasar el rato. A mi, en lo personal, no me hizo querer tirarme de un puente así que... ¿por qué no? Léanlo, denle una oportunidad y disfrútenlo. Seguro que aunque sea algo les va a gustar y si, Lucas vale la pena ser leído (ya quiero leer Breakable con su POV). 

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