lunes, 4 de enero de 2016

Reseña de ''The Collector- Victoria Scott'' (Libro #1 Trilogía Dante Walker).

Él hace que las chicas buenas… se vuelvan malas.
Dante es completamente impresionante, y lo sabe. Su buena apariencia, encanto asesino, y confianza estelar hacen de él uno de los mejores recolectores de almas del infierno. Su trabajo es simple: interactuar con la humanidad y etiquetar esos redondos traseros con un gran sello rojo de bueno o malo. El viejo San Nick se queda con los buenos, y él obtiene los divertidos.
Sellar almas no es nada personal. Dante es un recolector como cualquier otro y no quiere que esto sea de otra manera. Pero tendrá que adaptarse, porque el Jefe le ha dado una nueva tarea:
Recolectar el alma de Charlie Cooper dentro de diez días.
Dante no sabe por qué el Jefe quiere a Charlie, ni le importa. Esta tarea sólo significa una cosa para él, y es un boleto permanente fuera del Infierno. Pero después de que Dante conoce a la peculiar chica nerd que tiene que recolectar, se da cuenta que esta tarea probará sus habilidades como recolector… y descubrirá las emociones profundamente escondidas.

Leí este libro hace algunos años atrás. Me había olvidado por completo de el hasta que salió la segunda entrega de esta trilogía, ''The Liberator''. 

Cuando empecé el segundo libro (The Liberator), no lograba comprender nada de la historia. Sólo recordaba cosas básicas, pero no recordaba otras (como los personajes secundarios), así que volví a leer The Collector. 

Y entonces recordé porque me encanta tanto esta historia. 

Nadie sabe lo que pasa después de la muerte. Nadie... excepto Dante Walker. Él lo sabe muy bien. Es sencillo, en realidad. ¿Fuiste un egocéntrico, arrogante, frío, narcisista e inmoral idiota mientras vivías? Pues vas al infierno. Ahora, ¿Fuiste un MUY egocéntrico, arrogante, frío, narcisista e inmoral idiota mientras vivías? entonces es posible que te conviertas en un Colector. 

Soy el Coleccionista. 
No es tan malo como suena. Soy como Santa Claus. Los dos somos tipos alegres con una pasión por las galletas glaseadas, el color rojo... y clasificar almas. 

Dante Walker es el mejor Colector del infierno. La mano derecha del jefe allá abajo (tu sabes, el tipo rojo con cuernos y un tridente). A pesar de que murió, sus hazañas en la vida fueron lo suficientemente impresionantes como para darle la oportunidad de volver a caminar sobre la tierra.

Sólo que esta vez no sería un chico popular de secundaria. Esta vez el observaría a las personas y les pondría un sello rojo en el alma a aquellos que actuaran de forma ''apasionada'' (malas personas). 

En el infierno existen 6 colectores. Ellos tienen como obligación sellar el alma de los humanos que actúen mal. ¿Robo, violación, bullying, odio...? Todo eso merece un sello de un colector, y mientras más sellos tenga tu alma, menos probabilidades tienes de ir al ''Día del Juicio'', y más probabilidades tienes de que tu alma sea llevada por un coleccionista de Satán y te vayas, literalmente, al infierno. 

Todo para que menos personas sean ganadas por el Gran Hombre (el de allá arriba, el bueno).

-¿Sabes por qué soy el mejor coleccionista? Porque sé como jugar el juego. Yo simplemente juego para ganar. ¿Entiendes? Hago lo que sea necesario. -Me inclino hacia delante-. Y me refiero a lo que sea.

Dante es uno de mis personajes favoritos en el mundo YA Paranormal. Sin duda alguna, estar en su cabeza es de las mejores cosas que he leído. Victoria creó un chico complejo aquí. 

Y leerlo es simplemente genial. 

No hace falta decir que Dante es un chico malo porque... Hello? Es un coleccionista del infierno. Pero es más que eso. Dante está traumatizado. Su muerte y lo que la causó lo convirtió en este ''monstruo'' que el tanto afirma ser.

Al igual que cuando estaba vivo, Dante es un muchacho superficial y egoísta que no ve el valor de las personas, ni de la vida.

Pude haberle importado una vez, pero eso se ha ido ahora. Puedo verlo en la forma en que me mira. Me ve por lo que soy. Arrogante. Egoísta. 

A pesar de ser el mejor coleccionista del infierno, las almas coleccionadas por Dante están siendo cada vez menos, lo que afecta su promoción a ''Director de almas'', puesto con el cual no tendría que volver nunca al infierno (ni siquiera los demonios quieren estar allá abajo). Trabajaría desde la tierra por siempre. 

Entonces el jefe decide darle un trabajo. Si lo logra, Dante será Director de almas. Si no, el infierno se encargará de él. 

Charlie Cooper tuvo que soportar muchos altibajos en el pasado, pero logró seguir adelante. Esta chica es un algodón de azúcar, tiene un corazón de oro y el alma más pura que Dante jamás haya visto. ''Buena persona'' es un término que le queda corto. Charlie no duda en ayudar a los demás y siempre ve lo mejor de todos, incluso de un demonio como Dante. 

El Jefe le ordena a Dante coleccionar el alma de Charlie, pero...

¿Cómo coleccionar corromper a una persona que está completamente feliz con su vida?

Ofreciéndole algo lo suficientemente tentador.

En un mundo superficial, donde los más sexys son los que sobresalen (estamos hablando de la secundaria aquí), Charlie no llegaría muy lejos.

...se da la vuelta y camina hacia su ventana. Por primera vez, noto que está usando pantalones vaqueros morados. Dios mío, es como si hubiera salido de una película de los años 80. Su cabello ondulado cae a media cintura, y pienso que se ve mejor así. De espalda.

Al principio, Dante sólo ve en Charlie una chica con cojera, mal cabello, sin curvas, vestuario horrible, piel mala y dientes torcidos. Mientras va conociendo a esta chica, menos comprende por qué demonios el infierno quiere su alma, precisamente. Pero no es algo en lo que se vaya a meter, el no va a desobedecer órdenes del jefe por una muchacha como Charlie.

Aunque eso signifique el fin de la humanidad. 

A parte de la trama, lo que más me gusta de este libro es leer los pensamientos de Dante. Su constante lucha interna. El no tiene sentimientos, no tiene alma, es un hombre-demonio vacío que sólo intenta salvarse a sí mismo a pesar de estar muerto.

Ese es su rezo constante.

Sin embargo, Dante no es tan malo. Sólo está atrapado en el pasado, en lo que hizo y las consecuencias de hacerlo. Dante está convencido de que merece el infierno, y por eso intenta demostrar cuan malvado es, que no tiene sentimientos y que es lo suficientemente egoísta como para elegir su vida sobre la de alguien más.

Las cosas que he visto hacer a la gente en esta sala no son tan diferentes de las cosas que hice en mi vida. (...) Quiero que Charlie presencie esto. Tal vez estoy esperando que de alguna manera ella vea a través de mi fachada y se salve. 
Porque no voy a hacerlo por ella. 

Y a pesar de esto, quiere una oportunidad. Un chance de ser aceptado y querido. 

Una parte de mi quiere consolarla, decirle que es sólo un club y nada mas. Pero otra parte, una retorcida parte profundamente arraigada que hace que mi corazón lata mas fuerte y que mi sangre vaya mas rápido, disfruta su ansiedad. Quiero que esté aterrada. Quiero que sienta la fiebre emocional del terror.
Tengo hambre de que sepa que esto es lo que soy. 
Y que me acepte de todos modos. 

Charlie logra meterse en la piel de Dante, en su cabeza, pero Dante está tan seguro de que no tiene remedio alguno, que sigue luchando contra sí mismo hasta el final.
Me encanta este protagonista. Es complejo y es hermoso leer sus emociones. Y divertido. Este chico no puede ser mas sarcástico e irónico.

Al final del sendero hay un gato. Se pavonea con arrogancia. Pensarías que acaba de ganar el Premio Nobel. Pero no lo hizo. ¿Sabes por qué? Porque es un maldito gato. 

Dante Walker sin duda rockea. Este sexy chico se ganó mi corazón, y claro que terminaré esta trilogía. Es, después de todo, una increíble lectura. ¿Y el tema de la belleza que trató Victoria en este libro? No tengo palabras. Todos los que tienen un estereotipo estúpico con respecto a la belleza deberían leer este libro.
Léanlo, joder.

LEER LIBRO

¡¡Leer Oblivion- J.Lynn en Español!!


Sabía desde el momento en el que Katy Swartz se mudó al lado, que iba a ser un problema. Muchos de ellos.Y problemas es la última cosa que necesito, ya que no soy exactamente de por aquí. 
Mi pueblo llegó a la Tierra, desde el planeta Lux, a trece mil millones de años luz de distancia. Además, si hay una cosa que sé, es que no se puede confiar en los seres humanos. 
Los asustamos. Podemos hacer cosas que sólo pueden soñar, y honestamente, se ven débiles como el infierno. Eso es lo que son. 
Pero Kat llego a mí en una forma que nadie más lo hizo, y no puedo dejar de quererla o querer usar mis poderes para protegerla. Ella me hace débil, y soy el más fuerte de nuestra especie, la tarea de todos nosotros es protegernos. Así que ésta chica sencilla... ella puede significar el fin para nosotros. Debido a que los Luxen tienen un enemigo  aún más grandes los Arum, y tengo que quedarme en mi juego. La llegada de Katy -una humana- sólo tiene lugar al peligro. 
Podría conseguir a todos nosotros muertos, y eso es una cosa que nunca dejaré que pase.

Oh si bebé. Leyeron bien readers, una página sagrada, majestuosa y milagrosa creada directamente por un ángel del cielo está traduciendo esta joya.

Así que gracias a Hablemos de Seth por la traducción. Pueden leer los capítulos en esa página, o en Jennifer L. Armentrout Latinoamerica.

Por favor, un aplauso a estos samaritanos.

Aquí les dejo el primer capitulo.


CAPÍTULO 1
Más rápido que cualquier ojo humano podría seguir, me moví silenciosamente entre los árboles en mi verdadera forma, corriendo sobre la hierba espesa y las rocas cubiertas de rocío y musgo. No era nada más que una luz, corriendo velozmente a lo largo de la línea de árboles. Siendo un alienígena de un planeta a trece mil millones de años luz de distancia era más o menos impresionante.
Pasé fácilmente a uno de esos coches energéticamente eficientes que cruzaba en la carretera principal por delante de mi casa.
¿Cómo diablos tiraba esa cosa de un tráiler?
No era importante.
Reduje la velocidad y pasé mi forma humana, manteniéndose en las sombras espesas de los árboles de roble mientras el auto se iba por la casa vacía al inicio de la carretera de acceso, hasta detenerse frente a la casa contigua a la mía.
"Mierda. Los vecinos," murmuré mientras puerta del coche del conductor se abrió y una mujer de mediana edad salió. Vi cómo se agachó y habló con alguien más en el coche.
Ella se rio y luego ordenó: "¡Sal del auto!"
Quienquiera que estaba con ella no escuchó, y la mujer, finalmente, cerró la puerta del coche. Rebotó hasta los escalones del porche y abrió la puerta principal.
¿Cómo pudo haber pasado esto? La casa estaba destinada a permanecer vacante – cualquier casa por aquí se supone que permanecer vacío de seres humanos. Este camino era la maldita puerta a la colonia Luxen en la base de las Seneca Rocks, y no era como que esta casa salió a la venta y esos cara de culo no se dieron cuenta.
Esto no puede estar pasando.
Energía crepitaba sobre mi piel, tarareando, y las ganas de volver a mi verdadera forma era difícil de ignorar. Y eso me molestó. Casa era el único lugar en donde yo –en donde podríamos ser nosotros mismos sin temor de ser descubiertos, y esos cara de culo –el Departamento de Defensa, el D-O-mierdas-D– lo sabían.
Mis dedos se cerraron en mis palmas.
Vaughn y Lane, mis propios niñeros personales enviados por el gobierno, tenían que haber estado al tanto de esto. Debió deslizarse de sus malditas mentes cuando nos registraron la semana pasada.
La puerta del pasajero del Prius se abrió, llamando mi atención. Al principio, no pude ver quién salió, pero entonces ella caminó alrededor de la parte delantera del coche, quedando completamente a la vista.
"Oh, mierda", murmuré de nuevo.
Era una chica.
Por lo que pude ver, era casi de mi edad, tal vez un año más joven, y cuando se volvió en un lento círculo, mirando el bosque que se deslizaba sobre el césped alrededor de las dos casas, se veía como si esperara a un león de montaña rabioso para abalanzarse sobre ella.
Sus pasos eran tentativos mientras se acercaba al porche, como si todavía estuviera debatiendo si realmente quería entrar en la casa. La mujer, que supongo era su madre basada en el similar cabello oscuro había dejado la puerta abierta. La chica se detuvo en la puerta.
La evalué mientras me quedaba en silencio a través de los árboles. Ella era de estatura promedio. De hecho, todo en ella parecía promedio –su cabello castaño oscuro promedio, alejado de su rostro en un desordenado nudo; su pálido, redondeado rostro; su peso promedio –definitivamente no era una de esas chicas flacas que odiaba –y su… Ok. No todo parecía promedio.
Mi mirada se posó en sus piernas y otras áreas.
Maldita sea, eran buenas piernas.
La chica se dio la vuelta, mirando hacia el bosque mientras cruzaba los brazos sobre su cintura, justo debajo de su pecho.
Ok. Dos áreas en particular no eran normales.
Recorrió la línea de los árboles y su mirada se detuvo –se detuvo justo en donde estaba. Mis manos se abrieron a mis lados, pero no me moví, no me atreví a forzar a mis pulmones para respirar.
Ella miró directo hacia mí.
Pero no había manera de que pudiera verme. Estaba demasiado escondido entre las sombras.
Muchos segundos pasaron antes de que desplegara sus brazos y se volviera, lentamente entrando a la casa, dejando la puerta abierta a su espalda.
"¿Mamá?"
Mi cabeza se inclinó ante el sonido de su voz, que también era… promedio. No había un acento perceptible o una indicación de dónde venían.
Dondequiera que fuera, quizás no tienen sentido de seguridad personal, ya que ninguno de ellas pensó cerrar la puerta detrás de ellas. Por otra parte, alrededor de estos lugares, la mayoría de los humanos creían que estaban completamente a salvo. Después de todo, la ciudad de Ketterman, situado a las afueras de Petersburg, Virginia Occidental, ni siquiera estaba incorporado. Los diputados pasaron más tiempo vagando y haciendo fiestas que manejando cualquier verdadero crimen.
A pesar de que los humanos tienen la mala costumbre desaparecer por aquí.
La sonrisa que se retorcía en mis labios se desvaneció mientras una imagen de Dawson se formó en mis pensamientos. No sólo los humanos…
Cuando pensé en mi hermano, la ira burbujeó dentro de mí, corriendo a la superficie como un volcán a punto de hacer erupción. Él se fue – murió por culpa de causa de una chica humana. Y ahora había otra en la puerta de al lado.
Tenemos que… simular ser humanos, mezclarnos entre ellos, e incluso actuar como ellos, pero estar cerca de ellos siempre termina en desastre.
Siempre termina en alguien desaparecido o muerto.
No tenía ni idea de cuánto tiempo me quedé ahí, mirando fijamente a la casa, pero la chica eventualmente apareció de nuevo. Saliendo de mis pensamientos, me enderecé mientras caminaba hacia la parte posterior del tráiler. Sacó una llave de su bolsillo y abrió la puerta de metal.
O intentó abrirlo.
E intentó un poco más.
Ella luchó con la cerradura y luego con la palanca por lo que tuvo que ser la mayor cantidad de tiempo en la historia. Sus mejillas estaban rojas, sus labios fruncidos. Parecía que estaba a segundos de patear la puerta del tráiler. ¡Dios mío! ¿Cuánto tiempo le toma a una persona abrir la puerta de un tráiler? Ella hizo un maratón. Yo estaba medio tentado de darme a conocer y pasear a mi culo ahí y abrir la maldita puerta.
Finalmente, después de una eternidad, abrió el remolque y bajó la rampa. Desapareció y momentos más tarde reaparecieron con una caja. La vi llevarlo adentro y luego regresar de nuevo.
Volviendo a la rampa, tropezó con ella, con una caja que tenía que pesar más de ella por la mirada tensa en su rostro.
Se arrastró alrededor del remolque, e incluso desde donde estaba, pude ver temblar sus brazos. Cerré los ojos, irritado por… todo. Se movió unos pasos, y sabía que no había manera de que consiguiera llevar la caja hasta el porche sin caerse y posiblemente romper su cuello.
Levanté mis cejas.
Si ella se rompía el cuello, entonces supuse que resolvía todo el "movimiento en la puerta de al lado" problema.
Un pie tocó en el último escalón y se tambaleó hacia un lado. Si ella caía entonces, sería bueno. Dio otro paso, y mi estómago gruñó. Maldita sea, tenía hambre a pesar de que había comido unos diez panqueques hace una hora.
Estaba casi a la cima de la escalera, y decidí, que si se caía, no rompería su cuello. ¿Tal vez un brazo? Una pierna sería presionarla. Mientras plantaba un pie con el siguiente paso y luego, lentamente, levantaba el otro pie a su lado, estaba renuentemente impresionado por su gran determinación para meter la minúscula caja en la casa. Cuando ella se tambaleó peligrosamente en la parte superior, murmuré una lista bastante obscena de maldiciones y levanté la mano.
Reduciendo a cero el peso de la caja en sus manos, usé la Fuente. En mi mente, me centré en el aumento del peso de la caja con sólo lo mínimo, quitando la peor parte del peso de sus brazos. Se detuvo en el porche por el más pequeño de los segundos, como si reconociera el cambio, y luego con un movimiento de cabeza, entró en la casa.
Poco a poco, bajé mi mano, un poco sorprendido por lo que había hecho. No había manera de que pudiera imaginar que algún tipo al azar de pie en el bosque fuera responsable de eso, pero el hombre, era un movimiento idiota de mi parte.
Siempre había riesgo de exposición cada vez que utilizaba la Fuente, no importa lo insignificante que fuera.
La chica reapareció en el porche, con las mejillas de color rosa brillante por el trabajo, y se dirigió al contenedor de carga mientras se limpiaba las manos a lo largo de sus pantalones cortos de mezclilla. Una vez más, tropezó fuera del remolque con una caja de muerte en sus brazos, y me preguntaba: ¿dónde diablos estaba su madre?
El paso de la chica vaciló y la caja obviamente pesada Tembló. Había cristales dentro.
Y porque estaba compitiendo por ser el mayor idiota del mundo, me quedé ahí, en los árboles, el estómago gruñendo como un maldito motor, y la ayudé a llevar caja tras caja sin que ella lo supiera.
En el momento en que ella (nosotros) terminó arrastrando hasta el último elemento en su casa, me limpié, muerto de hambre, y seguro de que había arriesgado al usar la Fuente suficiente para conseguir mi maldita cabeza explotara. Saqué mi culo cansado por las escaleras a mi casa y entré en silencio. No había nadie más alrededor esta noche, y estaba demasiado agotado para cocinar, así que me tragué la mitad de un galón de leche y luego me desmayé en el sofá.
Mi último pensamiento fue de mi molesta nueva vecina y mi plan demasiado-increíble-para-fallar para nunca más volver a verla.
***
La noche había caído, y las nubes gruesas, oscuras e impenetrables, bloqueaban las estrellas y cubrían la luna, acallando incluso la cantidad más pequeña de la luz. Nadie podía verme. Lo cual era probablemente una cosa buena.
Especialmente considerando que estaba de pie fuera de la casa vacía como un total trepador en uno de esos shows de crímenes reales. Mucho por mi no-ver-a-la-chica-de-nuevo plan.
Esto se estaba convirtiendo rápidamente en un hábito molesto. Traté de discutir con mi mismo que era necesario. Necesitaba saber más sobre nuestra nueva vecina antes de que mi hermana gemela, Dee, la viera y decidera que iban a ser mejores amigas. Dee era todo lo que tenía en este mundo, y haría cualquier cosa para protegerla.
Mirando a mi casa, suspiré agravado por la nariz. ¿Sería una cosa tan terrible si sólo, no sé, simplemente quemaba la maldita casa? Quiero decir, no dejaría que esos… esos humanos dentro se quemaran o algo. Yo no era así de terrible. Pero si no hay casa, no hay problema.
Parecía simple para mí.
La última cosa que necesitaba era otro problema –lo último que cualquiera de nosotros necesitaba.
Una luz estaba encendida en uno de los dormitorios en planta alta a pesar de que era tarde. Era su dormitorio. Hace apenas unos minutos, había visto su contorno pasar delante de las ventanas. Lamentablemente, ella estaba completamente vestida.
Esa decepción llevó mi acoso a un nivel completamente nuevo.
La chica era un problema, uno grande, pero yo tenía todas las piezas de chico para trabajar, que a veces acababa todo problema.
Tener a alguien moviéndose en la puerta de al lado, alguien de nuestra edad, era demasiado arriesgado. Esta chica sólo había estado aquí dos días, pero era sólo una cuestión de tiempo antes de que Dee la vea. Ella ya me había preguntado un par de veces si había visto a los nuevos vecinos, si sabía quiénes eran. Yo me había encogido de hombros y dije que probablemente sea sólo una pareja de ancianos retirándose del país para protegerse de su entusiasmo inicial, pero sabía que la personalidad excitable de Dee sería imposible de contener por mucho tiempo.
Hablando del híper…
"Daemon", una voz susurró desde las sombras de mi porche delantero. "¿Qué demonios estás haciendo ahí afuera?"
¿Debatir sobre la conveniencia o no de quemar una casa la próxima vez que ellas se dirigieran a la tienda es una respuesta razonable para conseguir nuevos vecinos?
Sí, iba a mantener eso para mí mismo.
Suspirando, giré alrededor y me dirigí hacia el porche. Grava crujía bajo mis botas. Mi hermana estaba apoyada en la barandilla, mirando a la casa de al lado, una expresión curiosa pellizcando su rostro mientras una suave brisa sacudió su cabello largo y oscuro a su alrededor.
Tomó esfuerzo increíble caminar a una velocidad normal mientras me unía a Dee. Normalmente, no era algo que incluso intentaba cuando estaba en casa desde que pude moverme más rápido que la luz, pero con los nuevos vecinos, necesitaba volver al hábito de parecer… bueno, humano.
"Estaba patrullando." Incliné una cadera contra la barandilla, de espaldas a la casa como si no existiera.
Dee alzó una ceja mientras me miraba. Sus ojos como esmeraldas brillantes, del mismo color que los míos, estaban llenos de escepticismo. "No parecía eso."
"¿En serio?" Me crucé de brazos.
"Sí." Su mirada se desvió por encima de mi hombro. "Parecía como si estuvieras de pie fuera de la casa, viendo."
"UH Huh."
Alzó las cejas. "Así que, ¿alguien se ha movido ahí?"
Dee había estado en la casa de los Thompson el último par de días, lo cual fue una maldita bendición pesar de que la idea ella estando ahí con otra alienígena de nuestra edad, Adam, durante la noche no me hace un campista feliz. Pero funcionó. No tenía idea de quién se había mudado al lado, y conociéndola, una chica humana de su edad sería como descubrir un perrito abandonado.
Cuando no respondí, ella suspiró pesadamente. "Bueno. ¿Se supone que debo adivinar?"
"Sí, algunas personas se mudaron al lado."
Sus ojos se abrieron mientras se volteó y se asomó por encima de la barandilla, mirando a la casa como si pudiera ver a través de él. A pesar de que nuestras habilidades eran bastante impresionantes, no teníamos visión de rayos-X. "Oh, no son Luxen. Son humanos".
Obviamente ella habría sentido si fueran de nuestra especie. "Síp. Son humanos".
Ella negó con la cabeza ligeramente. "¿Pero por qué? ¿Saben quiénes somos? "
Pensé en la chica que luchaba por llevar a las cajas dentro el otro día. "Voy a ir con un no".
"Eso es tan raro. ¿Por qué el DOD les permitiría mudarse aquí?" Preguntó, y añadió de inmediato, "¿A quién le importa? Espero que sean lindos".
Mis ojos se cerraron. Por supuesto que Dee no estaría preocupado por eso, ni siquiera después de lo que le pasó a Dawson. Lo único que le importaba era si eran lindos. Ni siquiera se le ocurrió, ni por un segundo, el tipo de peligro que representa para nosotros la proximidad de un humano. No a mi hermana. Ella era todo unicornios vomitando arco iris.
"¿Has visto quiénes son?", Preguntó ella, emoción amontonándose en su voz.
"No", mentí, abriendo los ojos.
Frunció los labios mientras se apartaba de la barandilla, aplaudiendo, y se volvió hacia mí. Estábamos casi la misma altura, y pude ver deleite espumoso en sus ojos. "Espero que sea un chico caliente."
Apreté mi mandíbula.
Ella se rio. "¡Oh! Tal vez sea una chica, como de mi edad. Eso sería increíble."
Oh Dios.
"Sería un verano mucho mejor, especialmente desde que Ash se volvió un ya-sabes-qué", continuó.
"No. No sé qué".
Ella puso los ojos. "No te hagas el inocente, idiota. Sabes exactamente por qué ella es tan tierna como un tejón meloso en este momento. Ella piensa que ustedes dos iban a pasar todo el verano juntos haciendo—"
"¿El uno al otro?", Le sugerí astutamente.
"¡Oh, asqueroso! En serio. No iba por ahí." Se estremeció, y yo apenas escondí mi sonrisa mientras me preguntaba si Ash había admitido que la parte de hacer-el-uno-al-otro no ha pasado por un tiempo. No muy a menudo, pero lo hizo. "Ella se quejaba de no ir a donde te comprometiste a llevarla este verano."
No tenía ni idea de lo que Dee estaba hablando.
"De todos modos, realmente espero que quien está al lado sea genial." Al igual que un hámster en una rueda, la mente de Dee siguió corriendo. "Tal vez superaré—"
"Ni siquiera te termines la frase, Dee. No sabes quienes son o cómo son. Mantente alejada de ellos".
Ella puso sus manos en sus caderas mientras sus ojos se estrecharon. "¿Cómo vamos a saber qué tipo de personas son si nos mantenemos alejados de ellos?"
"Voy a comprobar desde fuera."
"Yo particularmente no confío en tu juicio de los humanos, Daemon." Su mirada brilló.
"Y yo no confío en la tuya. Al igual que yo nunca confié en la de Dawson".
Dee dio un paso atrás mientras tomaba una lenta y profunda respiración. La ira se desvaneció de su expresión. "Está bien, lo entiendo. Por qué—"
"No vamos a ir ahí. No esta noche," dije, suspirando cuando levanté mi mano y pasé mis dedos por mi pelo, haciendo que se levantaran las puntas. Necesitaba un corte de pelo. "Es tarde y tengo que hacer otra ronda."
"¿Otra ronda?" Su voz se había reducido a un susurro. "¿Crees que… algún Arum está cerca?"
Negué con la cabeza, porque no quería que se preocupara, pero la verdad era que estaban siempre cerca y ellos eran nuestros únicos depredadores naturales —nuestros enemigos desde la época en que existía nuestro verdadero planeta. Al igual que nosotros, ellos no eran de la Tierra. Eran, en muchos sentidos, exactamente lo contrario a nosotros en apariencia y habilidades. Pero nosotros no matamos como ellos. Oh no. Ellos derivan su uso de la Fuente alimentándose de los Luxen que mataban. Eran como parásitos con esteroides.
Los ancianos nos decían que cuando se formó el universo, estaba lleno de la luz más pura, por lo que los que vivían en las sombras —los Arum— nos envidiaron. Se habían convertido en celosos y decididos a sofocar toda la luz. Así fue como comenzó la guerra entre nuestros dos planetas.
Y nuestros padres murieron en esa guerra, cuando nuestra casa fue destruida.
Los Arum nos había seguido hasta aquí, usando pantallas atmosféricas para viajar a la Tierra sin ser detectados. Cada vez que había una lluvia de meteoritos o una lluvia de estrellas, yo estaba al borde. Los Arum generalmente seguían estos hechos.
Pelear contra ellos no ha sido fácil. Podríamos matarlos con la Fuente directamente o con la obsidiana —cortarlos con una hoja, que era mortal para los Arum, especialmente después de que se hayan alimentado. Fracturando la luz. Conseguir una no fue fácil, tampoco, pero trato de mantener siempre una conmigo, por lo general junto a mi tobillo. Lo mismo con Dee.
Nunca sabes cuándo lo necesitarás.
"Sólo quiero tener cuidado", le dije finalmente.
"Tú siempre tienes cuidado."
Sonreí con fuerza.
Vaciló y luego saltó hacia adelante. Estirándose sobre la punta de los dedos de sus pies, me besó en la mejilla. "Puede ser un idiota exigente, pero te amo. Sólo quería que lo supieras."
Riendo, pasé un brazo alrededor de sus hombros y la atraje brevemente en un abrazo. "Puedes ser una parlanchina molesta, pero te amo también."
Dee golpeó mi brazo mientras daba un paso atrás, una vez más, sonriendo. "No llegues demasiado tarde."
Asentí con la cabeza y luego la vi entrar como un dardo a la casa. Dee rara vez hacía algo lentamente. Siempre había sido la de la energía sin fin. Dawson había sido el que respirábamos. Y me reí en voz baja—el idiota.
Habíamos sido trillizos.
Ahora sólo éramos gemelos.
Varios momentos pasaron mientras miraba el lugar en donde mi hermana había estado. Ella era una de las únicas cosas que quedan en este planeta que realmente me importaba. Volví mi atención de nuevo a la casa. Ni siquiera iba a mentirme sobre esto. En el momento que De ese diera cuenta de que era una chica, iría sobre ella como percebe. Y nadie podía resistirse a mi hermana. Era una maldita bola mullida de sol.
Vivíamos entre los seres humanos, pero no nos acercábamos a ellos por una tonelada de razones. Y yo no iba a dejar que Dee cometiera el mismo error que Dawson. Le había fallado a Dawson, pero eso no iba a suceder con Dee. Haría cualquier cosa para mantenerla con vida y segura. Cualquier cosa.