martes, 28 de abril de 2015

Reseña de ''Tengo Tu Número- Sophie Kinsella''


Poppy Wyatt no se lo cree. ¡Es la mujer más afortunada del mundo! Pero justo cuando está a punto de casarse con el maravilloso Magnus Tavish, su final feliz empieza a desmoronarse. No solamente ha perdido su valioso anillo de compromiso durante un simulacro de incendio en un hotel, sino que también le han robado el móvil. Aturdida, desesperada, mira a su alrededor y ve un teléfono tirado en una papelera. <<¡Perfecto, para mi! -piensa-. Ahora podré dejarles un número a los del hotel.>>

Bueno, casi perfecto, porque el propietario del teléfono quiere recuperarlo, y no le hace ninguna gracia que Poppy se meta en su vida personal.

Lo que sigue es una historia de enredados tan ingeniosos como inesperados mientras Poppy y Sam se entrometen el uno en la vida del otro a través de mensajes y correos.

Poppy no confiesa a su prometido que ha perdido el anillo, las preparaciones de la boda siguen adelante, pero todavía le espera la sorpresa más grande de su vida.

Este libro le ha hecho una especie de brujería rara a mi corazón, porque desde que lo terminé me he sentido como una madre cuyo hijo se va al extranjero a estudiar y no, no sé como se siente eso pero debe ser bien feo, ¿no creen?

Es que a parte de que es uno de los pocos libros que he leído en físico últimamente (y los libros afectan más en físico), es bueno. Me llegó al Kokoro. 


Es decir, sé que este libro no es la reliquia sagrada más grande de la vida de Albert Einstein o que sé yo, pero por alguna razón me ha encantado demasiado y estaría  absolutamente segura al decir que si lo leen, les encantará también.
No se trata de que sea el mejor libro de la historia, con la mejor trama desde Stephen King, y la mejor moraleja. Se trata de que el libro es genial, divertido, refrescante, y es uno de estos libros que sería más que perfecto de leer en un día que no haya ni mucho frío, ni mucho calor, y que no tengas mucho que hacer.

Porque este es el tipo de libros en los que es bueno perderse, olvidarse de todo y simplemente... disfrutarlo.

Sophie Kinsella nos introduce al género ''Chick Lit'', perteneciente a la literatura romántica y específicamente para mujeres jóvenes y solteras entre los 20 y 30 años de edad. Es un género en auge, y este es el primer libro de dicho género que leo. Me ha encantado. 

Poppy Wyatt se va a casar, nada más y nada menos que con Magnus Tavish, profesor universitario e hijo de intelectuales (Antony y Wanda Tavish). Las emociones que experimenta por su compromiso van desde la alegría e incredulidad, hasta el pánico y la frustración. Pues verán, el pánico y la frustración se debe a que Poppy ha perdido su muy, muy, muy caro anillo de compromiso, reliquia de la familia, porque bueno... la mujer tiene una suerte bastante mala.

Chicas, no es buena idea dejar que un grupo de mujeres se pruebe tu anillo de compromiso, y menos si estás medio ebria. En un hotel gigante. 

Poppy pierde su anillo, así que empieza a buscarlo desesperadamente en cada esquina del hotel, habla con cada alma del personal y le da su número de teléfono a cada persona para que la localicen si descubren cualquier cosa.

Y justo cuando nada podía ir peor (<--frase cliché que señala que, de hecho, las cosas si van a ir peor) le roban el celular.
''Mi móvil es mi vida. No puedo vivir sin el. Es un órgano vital.
(...) Nunca había sentido tanta angustia ni tanto pánico. ¿Y ahora qué hago yo sin mi teléfono? ¿Cómo funciono?''

Sin su medio de comunicación más importante para saber si alguien encontraría su anillo, siente que todo se ha ido definitivamente al infierno.

¿O perder tu anillo de compromiso y tu celular el mismo día no es algo infernal? 

Y entonces, fija su mirada en una ''papelera'' (aquí en mi país le decimos Zafacón, o basurero) y ¿adivinen que hay ahí?. Su anillo esmeralda... no, pero si un celular. 

Y ahí... bueno, ahí empieza toda la historia.

''De pronto, el móvil empieza a vibrar y me llevo un buen susto. ¡Mierda! Está vivo.''

El propietario del teléfono, Sam Roxton, quiere recuperarlo ya que pertenece a la compañía en la que trabaja (White Globe Consulting Group), y su ex secretaria lo había dejado tirado en la papelera al renunciar.

Pero Poppy tiene una ley de vida, y esta es: ''Si está en una papelera, no es de nadie.''

Así que mediante llamadas y mensajes, Poppy y Sam van formando una rara especie de amistad única que no sólo te hará reír, sino que disfrutarás en más de un sentido a medida que vaya avanzando. 

Y es que Sam y Poppy son tan diferentes, nunca había disfrutado tanto de un choque de personalidades. Nunca, jamás.

Me ha encantado la personalidad de Poppy. Como el libro es contado desde su punto de vista, te familiarizas mucho con sus pensamientos. Pensamientos que tienen como propósito no sacarte una sonrisa, sino atragantarte de risa.

Su personalidad tan resplandeciente, viva, jovial, alegre, loca y al mismo tiempo conflictiva, desesperada e insegura. 

Ella es todo menos perfecta, hace el ridículo y se mete en problemas como si fuera cosa de todos los días, ama su trabajo, su vida, su novio y busca las soluciones más locas a sus más enredados problemas. Es una mujer increíble, la que le da vida a las páginas de este libro, y su forma de ser es la que ha hecho que me haya gustado tanto esta lectura. Provoca risas y sonrisas, y eso es muy importante a la hora de leer un buen libro.
Pero Poppy también es insegura, muy insegura, me atrevería a decir. Teme herir a los demás, lo que la lleva a que se aprovechen de ella. Sabe que merece lo mejor, y a veces parece que lo olvida. Y lo peor, ella no se cree a la altura de los Tavish. Se siente intimidada e inferior debido a que los Tavish son personas muy... como decirlo... ¿diferentes? Su inteligencia intimida, su forma de hablar y la manera en la que debaten sobre cualquier hecho...

''-¡Poppy!- Wanda se abate en picado sobre mi.(...)-.¡La fi-an-cée! -Pronuncia la palabra con una delicadeza que raya en el ridículo-. La prometida...

-La novia afianzada... -apostilla Antony, levantándose de su asiento en la mesa. (...)- <<El oriol se casa con su amada pintoja, el lirio es el novio de la abeja...>>. ¿Otro para tu colección querida? -le pregunta a Wanda.
-¡Exacto! Necesito un bolígrafo. ¿Dónde hay un bolígrafo?- Wanda se pone a rebuscar entre los papeles que ya se desbordan en la encimera-. Y pensar en todo el daño que se le ha hecho a la causa feminista por culpa de un antropomorfismo ridículo y ocioso-. <<Se casa con su amada pintoja.>> ¿A ti que te parece, Poppy? -Se dirige a mi y sonrío con cara de circunstancias. 

No sé de que narices están hablando, no tengo ni idea. ¿Por qué no pueden decir <<Hola, ¿cómo estás?>> como la gente normal?''

Aunque claro, con suegros como esos hay que comerse un diccionario.

Sam, entonces, es todo lo contrario a Poppy. No le importa un carajo lo que piensen de el, es muy seguro de sí mismo, reservado y discreto, no es un sol ni un arcoíris (más bien sería el gris de alguna nube nublada), si debe decirle alguna verdad a alguien aunque lo hiera, bueno, lo hace.

''-¿Es qué te dan alergia los teclados o algo?
Que barbaridad... Es como si estuviese decidido a emplear el menor número de palabras posible:

Si, bien. Sam.
Hecho. Sam.
De acuerdo. Sam.

¿Acaso moriría si añadiese: <<Saludos>>? ¿O una carita sonriente?''

Y este chico, siendo seco y algo frío, es considerado, buen amigo, justo, fiel, despreocupado, sincero y muy... muy hermoso. 

En mi cabeza, Sam es un tipazo hot. Y en el libro también, claro. ¿Lo mejor de el?

''Mientras se arregla la corbata, levanta la vista y me sonríe. 

Tengo que admitirlo, tiene una sonrisa espectacular. Francamente arrebatadora, sobre todo porque le sale así, de repente. Una sonrisa capaz de robarte el corazón...''

Pero nada como Sam y Poppy. Ellos dos, juntos, son perfectos.

''¿Has pedido cita con el dentista? ¡¡¡Se te van a caer todos los dientes!!!

Un segundo después oigo el pitido de la respuesta:

``Correré el riesgo.

¿Qué correrá el riesgo? ¿Es qué está loco? Mi tía es higienista dental, así que sé de lo que hablo.

Busco en Internet las imágenes más horribles y repugnantes que se pueden encontrar de dientes con caries. Todos son de color negro y algunos se han caido. Hago clic en <<Enviar/compartir>> y se lo envío.

La respuesta llega casi inmediatamente después:

``Has hecho que se me caiga la bebida al suelo.

Me río y digo:

``¡Deberías tener miedo!''

La forma en la que Poppy y Sam empezaron a ser parte constante de la vida del otro es lo que hace salir a la luz la pregunta clave... ¿A dónde irá a parar la historia? Porque no, con Poppy no se sabe que pasará.
Este no es el último libro que leeré de Sophie Kinsella, porque he pasado un día totalmente genial en compañía de sus personajes, de sus ''notas al pie'', de todo.



''No me resulta difícil leer la amplia gama de sus distintos estados de ánimo mirándolo a la cara: desde la ira a la rabia, pasando por la frustración... Otra vez la ira.

Bueno, no debe de ser tan amplia entonces. ''

Este es un libro conflictivo, porque no puedes evitar engancharte en los líos y enredos en los que se mete Poppy, y darte cuenta de que lo que era la historia al principio del libro, cambia totalmente al final y, a su vez, es la misma cosa. Y si ya no quieres leer el libro porque piensas que está en modo ''Triángulo Amoroso'', no. No es un triángulo amoroso, para nada. No hay dudas estilo: ''amo a Magnus... pero Sam...'' 

No. Poppy no es así. Poppy se va a casar con Magnus... pero si no leen la historia, no entenderán.

Y deben leerla.

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4 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Este libro está en mi lista de pendientes, esperando pacientemente su turno.
    Una reseña genial.
    Nos leemos.

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  2. ¡Hola!
    Este libro está en mi lista de pendientes, esperando pacientemente su turno.
    Una reseña genial.
    Nos leemos.

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  3. Me has convencido, voy a leerla. Ahora.
    ^^

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    Respuestas
    1. Genial.! Ojala te guste tanto como a mi x3 Saludos.!!

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